Nosotros
Somos Julio y Chelo
Tomamos con la mano, con cariño, aquello que los padres de Julio iniciaron hace más de 50 años y seguimos adelante con el firme propósito de brindar, a través de nuestros productos, una forma de vivir y entender este mundo.
Fuimos pioneros en vender leche pasteurizada sin conservantes y hoy seguimos diferenciándonos por ello: respeto, paciencia, verdad.
En Quintián cultivamos el paisaje y damos forma a los recuerdos. Lo hacemos con vacas felices, alimentadas con la hierba que crece en nuestros prados, y con la piedra que conserva esa humedad que da carácter y rostro a cada uno de nuestros quesos.
Pero, sobre todo, lo hacemos con cada sonrisa que sale de la cava y lleva consigo un trocito de nuestra historia.
Nuestra quesería es un balcón que nos muestra el lugar desde donde mirar sin olvidar nunca de donde venimos. No hay mayor secreto que escuchar lo que nos dice la tierra, de donde nacen los quesos, moldeados y volteados uno a uno, artesanalmente, como siempre, pero ahora. Con calma, sin prisa.
Contamos con un buen equipo: pequeño y cuidado, formado por personas que saben lo que hacen y que ponen el alma en lo que hacen. Así, sin hacer ruido, es como crecen las cosas.
